| | El Soportal | ||
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Plaza Mayor -- Rutas Sentimentales -- Pretextos -- Fotografías -- Genealogías -- Parajes |
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| Semana Cultural Ð Madrona 2026 - Del 18 al 26 de julio |
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Marcha a Paso Pastor - 25 de julio - Edición 28 Ruta de las trincheras y otros vestigios - y 2 - |
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Los enclaves de las trincheras están bien elegidos, claro. Por eso son estratégicos. Desde ellos se controlan visualmente las dos actuales carreteras SG-724, que vemos en esta imagen superior, en su curso por el lugar llamado El Hocino. |
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Y desde las trincheras e Peñas Gordas, se abarcan visualmente también enormes extensiones. En esta imagen, la actual N-110. Esta vía, en tiempos de la guerra civil (1936-1939) era sólo un camino. |
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Continuamos la marcha para dirigirnos al Cerro de las Viñas. Es el del centro de la imagen. Esta zona, con suelos pobres y arcillosos se destinaron a viñas durante muchos siglos, tal como consta en la documentación histórica. Hoy queda alguna cepa silvestre como único testimonio. También se conservan las paredes de la caseta donde pernoctaba Modesto, un pobre (de solemnidad) que pasaba por Madrona cada año para pedir limosna casa por casa. Apreciamos y comentamos el destrozo paisajístico que causan la empresas energéticas con sus postes, columnas e inhalaciones que plantan en cualquier lugar, con desprecio absoluto de elementos paisajísticos, culturales y sociales de valor, como es este caso. Se comportan sabiéndose impunes, intocables. Continuamos la marcha por el Camino de los Abonales, una zona de gran valor agrario que nuestro simpático Ayuntamiento de Segovia reclasificó como suelo militar, con idea expropiarlo a coste cero, para atraer un enorme complejo de instalaciones bélicas que finalmente fue a parar a Toledo. Al Ayuntamiento no se le ocurrió elegir otro lugar de menor valor y tampoco se le ocurrió que, estratégicamente, no es recomendable poner estos complejos, que son objetivo prioritario para el enemigo en caso de guerra, junto a carreteras como la N-110, una estación eléctrica y también las vías del AVE, todo ello a escasa distancia de la propia ciudad. El Destino nos condena, pero también a veces nos salva, aunque seguimos ignorando los mecanismos por los que se rige. En Los Abonales vemos las instalaciones de los acuíferos que este mismo Ayuntamiento "nuestro" promovió recién pasados a ser barrio de Segovia. A esto se le llama esquilmar: menoscabar, agotar una fuente de riqueza sacando de ella mayor provecho que el debido. Desde los Abonales continuamos por el cordel de La Serna (Camino Real de Ávila) hasta llegar al paraje Sotopalacio, donde nos esperan las sandías con las los organizadores de esta marcha obsequian a los participantes. |
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Tras el refresco, Carlos nos recuerda su idea de salvar a Madrona de quedarse como una mera travesía de tres carreteras. Es un proyecto que tiene documentado de forma gráfica. Consiste, a grandes rasgos, en desviar todo el tráfico que a diario cruza el centro del pueblo y que es ajeno a los vecinos, a la N-110. Muchos vehículos de los que pasan vienen de Ortigosa, La Losa, Otero y también la N-603, que conecta Segovia con San Rafael. Se haría mediante al menos tres rotondas. Yo he visto este proyecto sobre papel y es del todo racional. No sé si él único posible, o el mejor, o si admite alguna variación, pero si se realizara, sería del todo efectivo. Tampoco sería muy costoso y sólo requiere la construcción de un tramo nuevo de carretera: el que conectaría la SG-P- 7211, a la altura de Escobar, aprox., con la N-110 en el enclave donde se inicia la Cuesta Arnal. ¿Qué dificultades existen para su materialización? A mi juicio son: --Primera: nosotros mismos. Para emprender una reivindicación de abajo arriba se necesita un sistema vecinal del que nosotros carecemos. -- Segunda: para conseguir esta solución de arriba abajo también lo tenemos bastante difícil. Madrona nunca ha contado con Ministros en el Gobierno, ni tampoco con diputados ni senadores. Tampoco tienen casa o vínculos con su territorio personas influyentes o de las altas esferas, salvo algunos terratenientes que pasan olímpica y secularmente de nosotros. Como decían los antiguos, nos faltan aldabas. Y, como decía mi abuela Demetria utilizando un símil, hay que tener "conocimientos". Pero sí tenemos lo contrario, por cuanto los mochufas han invadido gran parte del territorio, y han devaluado todo a su alrededor. En cualquier caso, como dice Carlos, la semilla ya está ahí. |
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Una última parada la hacemos en la Cuesta de La Alamilla, en el punto exacto entre la necrópolis visigoda y la villa romana. Y claro, aquí surge otro quebranto: sabemos, porque está bien documentado, que existe una villa romana de grandes proporciones sumergida bajo tierras de labor. Y aquí estamos en el mismo laberinto del proyecto anti-travesía: no tenemos un sistema vecinal capaz de impulsar un proyecto de recuperación y puesta en valor de esta gran riqueza oculta, víctima a su vez de los depredadores con detectores de metales, que de cuanto en cuando saquean esta villa y también la de Torredondo. Aquí no hay ni semilla. |
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En cualquier caso, hemos disfrutado de un recorrido estupendo, gracias a Carlos Bernardo, Elías Sánchez y Eduardo Piñuela. Y, aunque ya se les agradeció en el punto de las sandías, aquí se reitera ese agradecimiento. Vengan días y caigan ollas.. |
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