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Semana Cultural 2025. Del 19 al 26 de julio
Visita guiada al Monasterio de San Antonio el Real - 1 - Día 19 de julio de 2.25
De las tres visitas que hasta ahora ha programado la Asociación de Vecinos de Madrona, he asistido a dos. Me perdí la del guía Raúl.
Para no repetir imágenes ni contenidos, bajo este Soportal se pueden encontrar múltiples referencias y fotos de este monasterio en este enlace:
https://soportal.madrona.es/sc15/15_04_25_real_segovia_1.htm
Una tercera parte (aprox.) de todo el conjunto constructivo, está en la actualidad cedido a una empresa privada que lo dedica a hostelería. Y esa parte guarda un conjunto arquitectónico de estilo gótico de gran valor.
La historia de San Antonio el Real comienza en 1454, cuando el príncipe Enrique —futuro Enrique IV— recibe de su padre, Juan II, la finca de El Campillo, lugar de recreo en Segovia. Al acceder al trono, la cede a la orden franciscana, que levanta allí un convento. Años después, Isabel la Católica obtiene una bula papal para trasladar a este espacio a parte de la comunidad de clarisas, que lo habitará durante más de ocho siglos. Entre sus muros se entrelazan vida espiritual y memoria dinástica. (Texto extraído del portal de turismo de la JCL)

Una portada situada en un lateral del monasterio.
Guarda este monasterio una pauta constructiva frecuente y tradicional en Castilla y León: la de prescindir de toda ostentación en todo aquello que, por estar al exterior permanece expuesto al escrutinio público, para emplear todo lo mejor en las composiciones del interior. (O sea, igualito a como nos guiamos ahora...).
Por eso, cuando el visitante crea sus expectativas en función de lo que ve antes de entrar, enseguida se percata de la multiplicación sensorial que supone todo lo que, a cada paso, se encuentra en el interior.

En esta ocasión nuestra guía es Paola y su exposición resultó impecable.
Nos detalló el contexto político de aquellas fechas; aportó buenos datos de Enrique IV y de su hermanastra Isabel la Católica.
La época de este rey, que vivió en nuestra ciudad, aportó grandes desastres pero también grandes obras, como es este caso, sin olvidar el magnífico monasterio jerónimo de Santa María la Real.
También nos informó de que esa finca llamada Quinta del Campillo se situaba entonces muy lejos del centro de la ciudad, en lo que era una zona de bosque y pinar, apto para practicar la caza mayor.
Una visita planificada en función de tres elementos monásticos determinantes en la vida religiosa de recogimiento: el ámbito material de las necesidades básicas; el ámbito intelectual y finalmente el espiritual.
La motivación es sencilla: si no se satisfacen las necesidades básicas de alimento, techo y abrigo, la cosa no pinta nada bien para nada.
Una vez asegurado el sustento y se pasa al escalón intelectual.
Sin conocimiento tampoco se va a ninguna parte.
Hay que leer, entender y transcribir los textos de quienes dedicaron su tiempo y su esfuerzo a la investigación.
El religioso culmina y llena la vida de los monásticos.
Cada una de estas áreas tiene sus propias manifestaciones, como se puede apreciar en las imágenes que siguen.
Se podría añadir que son tantos los tesoros que alberga este monasterio, que caben asimismo otras exposiciones según las manifestaciones de arte.
Los artesonados mudéjares de todas las estancias constituyen un tratado sobre este arte. Dan para mucha observación y desarrollo.
Es muy probable que no exista tal concentración de este arte en ninguna otra construcción.
La arquitectura gótica y la configuración de patios, arcadas, pórticos... lo mismo.
También se mantienen arcos de herradura mudéjares.
Otro apartado son las pinturas, tanto murales como de cuadro. Algunas con cierto deterioro por estar sobre la cal de las paredes.
La imaginería religiosa también reúne interesantes muestras.
El mobiliario interior, incluidos los instrumentos musicales, atesorado por las clarisas durante tantos siglos, también da para otro tanto.
Y otro, no menos apasionante, es el de los códices, libros y pergaminos.
Por eso este lugar da para tantas visitas como inquietudes tenga cada cual sobre este inmenso patrimonio cultural.

Refectorio


Este, ubicado en una de las capillas, puede que sea la obra cumbre sobre todos los demás.
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