Parajes
- Término Ð Madrona
Los Fetosines
La
única noticia que tengo sobre este paraje, o subparaje, la única
vez que lo he escuchado, ha sido en conversaciones con mi padre sobre La Lastra
de Hontoria.
El
testimonio escuchado de mi padre se refiere al conjunto de unas cuantas fincas
de poca extensión, en torno a una obrada cada una (4.000.- m²) que
dentro del paraje de la Lastra de Hontoria, próximas a Las Conejeras,
en el límite con el término de Hontoria, vienen identificadas
de tiempos inmemoriales con el nombre de Los Fetosines.
En
ese momento no supimos el significado del término.
Nunca
había escuchado esa palabra hasta entonces, aunque una vez conocida su
función, recuerda, por ser una institución colateral, a los censos
castellanos (de los que en Madrona se dieron varios) en cuanto a las obligaciones
contractuales de sus tomadores por una parte y, de otra, muy en concordancia
también con la naturaleza dominical de los bienes comunales y, como es
el caso de la Dehesa Boyal de Madrona, bienes vecinales.
Este
es un nombre que se ha transmitido verbalmente entre los labradores de Madrona
pero que, hasta la fecha, no tenemos prueba documental del mismo.
Ni
la infografía del SIGPAC ni la del Catastro en lo que se refiere la ubicación
de cada parcela ofrece este nombre en donde lo he buscado, que es donde me dijeron
que estaba: en La Lastra de Hontoria, por debajo de las naves de cebaderos de
cerdos, próximo a Las Conejeras.
El
Catastro mantiene denominaciones que figuran en las escrituras desde tiempo
inmemorial y en este sentido son una fuente de información muy interesante,
pero en esta ocasión no he dado con ello.
Como
conjetura pensé que tal vez estos terrenos se desamortizaran en el S.XIX,
dada su naturaleza patrimonial de propiedad vecinal, que no de ningún
Ayuntamiento.
He
examinado la documentación histórica que sobre este tema consta
en el Archivo Provincial de Segovia, pero tampoco lo he encontrado.
Las
ordenanzas de 1906 tampoco dan noticia de los fetosines. Tampoco el DRAE lo
tiene recogido como nombre común, ni la obra citada en esta sección:
Toponimia: Normas para el MTN25. Conceptos básicos y terminología.
Publicación Técnica núm. 42, de la Dirección
General del Instituto Geográfico Nacional.
En
fin, que por el momento estamos en desamparo toponímico.
¿Qué
son los fetosines?
“La
más característica y genuina de las instituciones del derecho
consuetudinario agrario vigente en la actual provincia de Segovia es, sin duda,
el fetosín” (Manuel González Herrero, Historia jurídica
y social de Segovia”, 1974).
En
la Wikipedia encontramos esta definición: El fetosín era una
institución de reparto de tierras de labranza, reglada mediante derecho
consuetudinario, propia de la provincia de Segovia (España). Consistía
en que parte de las tierras labrantías del término municipal se
parcelaban en lotes o suertes y se cedían a los vecinos mediante adjudicación
vitalicia, siguiendo un orden de prioridad establecido según el criterio
de la antigüedad en la vecindad y con arreglo a ordenanzas tradicionales,
generalmente no escritas.
Mozoncillo
es uno de los pueblos segovianos donde perdura esta tradición.
Puede
verse en esta dirección web:
http://www.aytomozoncillo.es/fetosines.htm
En
lo que se refiere a Madrona, se mantendrá como un arcano hasta que recibamos
noticias al respecto.
*
* *

En
esta zona, próxima al paraje de Las Conejeras, del término de
Hontoria, situó mi padre los fetosines.
Más
sobre los fetosines.
De
la obra Derecho consuetudinario y economía popular de la provincia
de Segovia. 1.909
de
Gabriel María Vergara y Martín (Doctor en
Derecho y en Filosofía y Letras; Catedrático del Instituto general
y técnico de Guadalajara; Correspondiente de las Reales Academias de
la Historia y de la de Bellas Artes
de San Fernando; de la Real Sociedad Geográfica de Madrid; de la de Geografía
de Lisboa; etc.
extraemos
el texto que sigue.
.../...
pág. 68
Los
fetosines
De
la palabra enfiteusis
se deriva la voz fetosín, con que vulgarmente se conoce una importantísima
manifestación del derecho consuetudinario, que consiste en una especie
de censo enfitéutico, en el que el dominio directo lo tiene un particular,
y el útil el Ayuntamiento y común de vecinos de un pueblo determinado,
pagando al señor ó dueño del terreno una pequeña
cantidad anual como canon (en algunos casos un celemín de trigo por el
disfrute de extensas propiedades).
También
existen fetosines procedentes dé los bienes de propios, en los que el
dominio directo le tiene el Ayuntamiento, que es el que percibe el canon, y
el dominio útil ó aprovechamiento el común de vecinos,
que disfrutan por orden de antigüedad las suertes ó porciones en
que están divididos los terrenos objeto de la enfiteusis.
En
los pueblos que poseen fetosines tienen sus Ayuntamientos respectivos gran cuidado
de que, con arreglo al padrón de vecinos, vayan éstos disfrutando
por orden riguroso de antigüedad las suertes ó porciones que les
corresponde, á cuyo efecto se hallan divididas las citadas fincas en
treinta, cuarenta ó más partes, según su importancia y
el número de vecinos de cada lugar. Cuando muere un vecino que tiene
fetosín, pasa éste al que le sigue en antigüedad entre los
aspirantes al disfrute; pero si era casado, continúa la viuda aprovechándolo
hasta su fallecimiento. Cuando va al pueblo un vecino nuevo, se le pone en turno,
y lo mismo al forastero que se casa con una del lugar, á condición
de residir en él; los jóvenes naturales del punto en
que radican los fetosines (en Bernuy), se les suscribe entre los que aspiran
á su disfrute
.../...
pág. 69
desde
que entran en quintas, y se les considera para los repartos como vecinos, pudiendo
arrendarlo el que no quiera labrarlo por su cuenta cuando se le adjudica.
En
la provincia de Segovia existen muchos fetosines, pero las desamortizaciones
han acabado con casi todos ellos, perjudicando grandemente á los pueblos
la desaparición de esta especie de comunismo bien organizado. Figuran
entre los que aún los conservan Bernuy, Cantimpalos, Escalona, Escarabajosa,
Mozoncillo, Muñopedro, Muñoveros, Turégano, Yanguas y otros;
pero van extinguiéndose, y por eso es muy curioso cuanto se relaciona
con su modo de ser.
Las
suertes ó porciones son iguales en algunos puntos; en otros se dividen
en grandes y pequeñas, y hay localidad en que se clasifican en mayores,
medias y menores. En Bernuy los fetosines se dividen en cuarenta suertes, que
se llaman cuartas de tierra, y por cada una se paga al Ayuntamiento unas quince
pesetas anuales como contribución. Todas las suertes ó porciones
son iguales; pero oficialmente no se sabe su extensión ni situación,
porque cuando han ido investigadores, los interesados en conservar
estos fetosines, que, como es natural, lo son todos los del pueblo (1), les
han señalado los terrenos ocupados por las laderas y han medido espacios
sin valor para la Hacienda, ó han inventado modo de eludir las inspecciones.
Para formar idea del valor de las citadas cuartas de tierra en Bernuy, al que
no las labra por su cuenta le dan en renta al año 18 fanegas de trigo
y una de garbanzos por cada cuarta.
En
Turégano los fetosines se dividen en ochenta pares ó suertes,
que disfrutan por antigüedad los vecinos, según el padrón
municipal llevado al efecto, en el que figuran los mozos desde que se entregan
en caja para el servicio militar; cuando muere uno que tiene fetosín,
continúa la viuda disfrutándolo, pero los hijos no tienen derecho
al fetosín que
(1)
La organización de los fetosines en Bernuy permite que á los diez
años de casado, ó de residencia allí de un vecino, según
cálculo aproximado, le toque disfrutar una cuarta de tierra.
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Pág. 70
... beneficiaban sus padres; y cuando queda vacante una de estas suertes ó
pares, el Alcalde publica un bando para que la reclame el que se crea con derecho
á ella. En Turégano cada par tiene de extensión tres obradas
de tierra, generalmente de buena calidad, que produce en renta doce ó
catorce fanegas de trigo al año; pero las hay más febles (flojas,
que sólo sirven para centeno ó algarroba), y sólo se paga
por ellas ocho fanegas de renta anuales y la contribución (1).
.../...
en
Escalona los fetosines son de dos clases: unas suertes, á las que se
tiene derecho al poco tiempo de ser vecino del pueblo; y otras, para cuyo disfrute
es preciso mayor residencia en la localidad, pudiendo á un mismo vecino
corresponder á disfrutar suertes de ambas clases, en cuyo caso puede
mantenerse con su producto holgadamente, aunque
no tenga otros medios de subsistencia.
Como
se comprende por lo expuesto, los fetosines son una de las costumbres jurídicas
más curiosas de cuantas se conservan en la provincia de Segovia, y tuvieron
su origen en los censos enfitéuticos constituidos sobre grandes propiedades
por sus señores, que, para evitar que permaneciesen incultas, las cedían
á los Concejos, sin sacar de ellos otro provecho que un pequeño
canon, pagado anualmente como reconocimiento del dominio directo que sobre ellos
tenían; á imitación de ellos hicieron lo mismo los Ayuntamientos
con los terrenos llamados de propios; pero éstos han sido casi todos
desamortizados; y como los particulares han ido vendiendo muchas de las grandes
propiedades sobre las que estaban constituidos muchos de los fetosines, en plazo
no lejano tal vez desaparecerán los pocos que aún subsisten.
(1)
Las rentas se cobran en el mes de Agosto.
*
* *