Jose
Luis López, que tiene alma de trovador, nos recitó
una composición sobre algunos padecimientos de Madrona como pueblo.
Discrepo
con él; mejor dicho, discrepo con algunos contenidos de esa composición;
por ejemplo, en que esos menoscabos sean endémicos, insalvables
y actúen como una condena; porque confío en el inmenso
poder de las personas cuando, con una predisposición de concordia
y generosidad, se prestan a unirse y sumar fuerzas para superar las
adversidades que afectan a lo común.
Comunero
(que no comunista) es un término específico de Castilla
que designa acción por el procomún.
Y
precisamente, el pueblo de Madrona, como tengo indicado en esta web,
puede estar orgulloso de haber superado con éxito, desafíos
históricos que casi lo llevan al abismo de su desaparición.
Otra conversación es qué nos inmoviliza ahora...
Pero
respeto la libertad del trovador porque es el motor de su vida.